Mayo, mes de la gratitud.

Mayo: Mes de la gratitud.

La gratitud es la valoración de las acciones que otros realizan en favor nuestro, es reconocer lo que alguien más hizo por nosotros, llámese familia, amigos, compañeros, etc.

La gratitud es un valor social que debiera caracterizarnos a todos, tendríamos que ser agradecidos por el hecho de estar, de ser, de existir. En la actualidad es difícil  y complejo para algunas personas el detenerse a visualizar por un instante sus vidas, el día a día no les permite reflexionar sobre este tipo de contemplaciones y les exige envolverse en un mundo materialista que al final del camino pudiese dejar solo vacíos.

Tal vez, sólo, tal vez si se dieran a la tarea de regalarse 10 minutos al día para contemplar  sus vidas y lo que tienen en ellas, podrían percatarse de lo afortunados que son y entonces sentirse agradecidos con la vida, con el cosmos, con su deidad como la conciban y  así sentirse plenos.

El valor de la gratitud se adquiere desde la más temprana infancia,  y  son papá y mamá quienes juegan un papel fundamental en la transmisión del mismo, ya que con su ejemplo modelan la conducta de sus hijos. Recordemos que los primeros aprendizajes siempre serán por imitación y entre más y mejores ejemplos transmitamos, mayores y mejores serán los valores que los niños acuñen a su personalidad.

Hay muchas formas de transmitir este valor en casa, pudiéramos simplemente enseñar a respetar el entorno familiar, el que un niño aprenda a dar las gracias  por las atenciones que recibe es primordial y  esa forma tan singular en la que cada miembro desempeña el rol que le corresponde siempre dará como fruto el agradecimiento.

Un niño en cualquier lugar del mundo, al visualizar y palpar las acciones que ejerce su  mamá en su favor le dice:

“¡Mami! ¡Gracias por bañarme!”  o  “¡Qué rica esta la sopa! ¡Gracias!” 

Frases de agradecimiento que surgen después de la observación y de recibir un bienestar personal.

¿Quién le enseño a expresar gratitud?

-El ejemplo.

Y fue el ejemplo, porque el niño observó todos los días en el escenario de su vida a papá darle las gracias a mamá por la comida, por mantener limpia la casa, por sus atenciones y a su vez mamá agradecía por tanto…

Y al tiempo que observaba, también recibía lo mismo que papá y mamá a través de esos actos… ¡AMOR!

Y entonces, surgió la gratitud como virtud en su ser y la transmitió en primera instancia  en su hogar, acuñándola como parte de su propia personalidad.

-Esther Glez-

¿Sabía usted qué la gratitud genera emociones corporales?

-Pues déjeme contarle que así es, y que a diferencia de otras emociones, la que genera la gratitud provoca ciertas respuestas fisiológicas. Algunos biólogos han logrado comprobar que la apreciación y la gratitud mejoran el funcionamiento del ritmo del corazón. Esto opinan Rollin McCraty y Doc Childre, representantes de HeartMath Research Center y Quantum Intec Inc, respectivamente (1).

Expresar gratitud y aprecio tiene numerosos beneficios, como una mayor felicidad, relaciones más satisfactorias y paz mental. A continuación le presento algunos efectos de la gratitud en nuestro cuerpo y mente:

  • Aumenta la autoestima y la sensación de valor personal.
  • Ayuda a construir y mejorar los vínculos con los demás.
  • Ayuda a afrontar el estrés y la adversidad.
  • Ayuda a incrementar las emociones positivas.
  • Ayuda al descenso del cortisol, hormona vinculada con el estrés.
  • Ayuda a armonizar el ritmo cardiaco.
  • Mejora la calidad del sueño.

Ahora que ya conoce algunos beneficios que brinda el ser agradecido, inculquemos a nuestros niños este bello valor y que mejor que con el ejemplo, así que manos a la obra de dejemos que nuestros actos hablen más que nuestras propias palabras.

Reciban un cordial abrazo en la distancia y recuerden siempre que el amor todo lo puede.

Lic. Psic. María Esther González Alvarado.

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