Niños Sanos

La salud no solo es la ausencia de enfermedad, sino también el bienestar emocional, social y físico, por lo que es importante fomentar una buena autoestima en los pequeños para poder tener niños sanos, una buena autoestima comienza desde nuestro aspecto físico hasta la percepción que pueden tener de ellos mismos para realizar determinadas actividades, es decir no porque un niño no sea bueno coloreando, quiere decir que no es apto, por el contrario puede resultar apto para tocar algún instrumento, por ello es importante que sepamos dirigirnos a nuestros hijos, con la palabras adecuadas, así como es de suma importancia cuidar su higiene y alimentación para que la imagen física no se vea demeritada a la par que el autoestima.

Es importante que los modelos de referencia y figuras de apego (padres, madres, profesorado y familia extensa) den valor a lo que los niños realizan y en caso de tener que hacer una corrección porque no es correcta la forma en la que están actuando los pequeños se haga con las palabras adecuadas a manera de no “herir” los sentimientos de los niños. Cuando el niño o la niña recibe una valoración positiva y el reconocimiento de sus cualidades personales, sus habilidades y sus logros aprende a verlas en sí mismo/a. Cuando recibe retroalimentación de sus fallos, los aspectos a mejorar y que conductas son adecuadas e inadecuadas, el menor aprende a reconocer sus errores, se motiva para superarlos y los ve como algo natural, permitiendo el desarrollo de una autoestima ajustada.

Motivar a obtener el éxito en los objetivos que nos proponemos, es decir enseñar a los pequeños que las metas que nos fijemos deben ser reales y alcanzables, con forme vayan superando sus propias exigencias ellos mismos aprenderán que si pueden hacer y que no.

Ayudarlos a tener autocontrol emocional. La habilidad de regular las propias emociones proporciona una sensación de dominio y de capacidad de dirigirse a uno mismo que aporta seguridad personal. Además incide en el establecimiento de relaciones sociales satisfactorias que a su vez hacen de espejo devolviendo al individuo una imagen positiva de sí mismo.
Entre las actitudes que impiden un buen desarrollo de la autoestima están la sobreprotección, las críticas constantes dirigidas a la persona en vez de a la conducta, la comparación con los demás y la exigencia desproporcionada.

Llevar a cabo estas estrategias, enseñara a nuestros niños a tener un ¿a buena salud, física y emocional, ya que entenderán que los excesos de cualquier índole son perjudiciales.

Departamento de salud de “El Tren Del Saber”

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